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FRASES DE AMOR
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El amor verdadero hace milagros, porque el mismo es ya el mayor
milagro.
* Amado Nervo*
Amor es la pasión por la dicha del otro
*Cyrano de Beregerac*
El amor es semejante a un árbol; se inclina por su propio peso,
arraiga profundamente en todo nuestro ser y, a veces sigue verdeciendo
en las ruinas de un corazón.
*Victor Hugo*
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El cuento sobre la amistad
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Aquel día, cuando en el bar no había
nadie y estaba fregando los vasos, vi que alguien, con mucha curiosidad,
echaba un vistazo por el ventanal. Era un hombrecillo bajito,
que tenia la cara con piel parecida a una ciruela seca, de la
que emergía un narizón incólume, bajo el
que llevaba un bigotito. Unos ojos pequeños, de ratoncillo
agudas e inquietos y dos orejas enormes como antenas repetidoras.
Tenia el pelo cano, escaso y se peinaba hacia atrás con
gel o brillantina. Su rastro dibujaba la mueca de las mascotas
que sirven para dar temor a los niños pequeños.
En un momento el hombre entró en el bar por la puerta,
con sonrisa triunfal y se acercó a la barra. Vestía
su mejor traje, que tenia su época y la camisa era de color
azul, con manchas. Su cuello lo adornaba una cadena grande de
oro y sus dedos también los adornaban unos anillos
......
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Vuelve a los artículos.
La Princesa Burbuja
La Princesa Burbuja vivía en un lejano país, murió el Rey, murió la Reina, su hermana la princesa De Vanguardia avanzaba con un príncipe que la había acompañado desde su más tierna adolescencia, su hermano el príncipe Niño Querido avanzaba con su princesa de rizos y sus dos principitos en un hogar lleno de amor.
La Princesa Burbuja, estaba sola, solo tenia a sus tigres, que eran dóciles y la acompañaban en sus sueños y en sus pesadillas. La Princesa Burbuja tenía prisa, le pasaban los años y nunca había sido feliz. Entonces decidió llamar a todos los príncipes de los alrededores y de cualquier país cercano o lejano para ver si alguno podía darle el amor y la felicidad. Que es el amor? Que es la felicidad? Da igual, para cada príncipe y para cada princesa hay opiniones y sensaciones distintas.
La princesa se preparó y se dispuso, eligió el vestido rosa, con la purpurina rosa, los zapatos de aguja rosas y puso a sus tigres un collar de cuero rosa con cuarzos rosas para que brillaran al sol o a la luna y atrajeran al amor.
Empezó el desfile de príncipes el día señalado, primero uno, después otro, así día tras día hasta completar la larga lista, ninguno hizo hervir su sangre, ninguno hizo palpitar acaloradamente a su corazón. Acabo el desfile. La princesa Burbuja entristeció, tenía prisa, el tiempo pasaba…….
Entonces se dio cuenta de que habían acudido todos a la cita menos uno. Por qué??? Se preguntó. La curiosidad empezó a hacerle cosquillas, el príncipe que faltaba había mandado una carta con sus credenciales, decía que no quería que ella bailara nunca más sola por los rincones del palacio.
La curiosidad no la dejaba descansar, decidió emprender viaje hacía el país del Príncipe Que No Acudió, y ahora después del tiempo pasado, ella cree que ese fue el gran error, ir…….
Pero volvamos al cuento, la princesa cogió a su súbito más querido y partió, llevaba amor, cariño, ternura, confianza, fidelidad, colores, sol, mar, risas, sonrisas, caricias, corazón, miedo, y partió en busca del Príncipe Que Nunca Acudió……
Cuando ella llegó, él se sorprendió y se enamoró, vivieron juntos un amor necesitado desde hacía tiempo por los dos, un amor que rápidamente se hizo pasión, se confundió, se transformó……
La Princesa Burbuja empezó a sufrir, le amaba tanto que le dolía el corazón, no entendía nada y solo lloraba, lloraba, lloraba de amor por él, fue a ver al hechicero, no podía más con su dolor, y el hechicero le dijo: Yo no puedo ayudarte, has de ser tu Princesa Burbuja, has de ser tu…….
Ella se volvió loca, no atendía a razones de nada ni de nadie, cada día estaba más loca, pero estaba loca de amor y eso no lo sabe nadie, no se lo decía a nadie, su corazón sangraba, sus lágrimas eran de cristal, su razón estaba nublada, atormentada, tanto, tanto, que no entendía nada y el Príncipe que Nunca Acudió la empezó a despreciar, a abandonar, a no querer…….
Ella partió con sus tigres y su séquito que ahora eran la tristeza, el desamor, la aflicción, el dolor, la nostalgia y la pasión que nunca la abandonó.
La Princesa Burbuja volvió a su castillo, sus tigres le dan besos con la nariz, sus plantas la miman con sus hojas verdes, la luna aparece en un rincón por las noches vacías y ella recuerda al Príncipe que Nunca Acudió y ella vive en el olvido de él y ve pasar el tiempo y sabe que el Príncipe nunca acudirá.
La Princesa Burbuja está inquieta pero sonríe sin cesar para todo su séquito, ellos no tienen la culpa de su tristeza. Se levanta sonriendo y agradeciendo a los dioses que esta viva, trata con cariño y alegría a todo su pueblo y pasa su tiempo volcada en los manuscritos y largos paseos por los jardines de palacio.
Sólo sintiendo amor y ternura, cariño y sinceridad para todo y para todos la Princesa Burbuja logra sobrevivir. Y piensa si algún día El Príncipe Que Nunca Acudió, acudirá………………
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